junio 1, 2026

Una boleta republicana más competitiva emerge en Rhode Island rumbo a las primarias de septiembre

Durante años, en Rhode Island, las elecciones primarias republicanas fueron vistas por muchos votantes como una etapa secundaria dentro de un estado ampliamente dominado por los demócratas. Pero la boleta republicana de 2026 comienza a mostrar una dinámica diferente: múltiples candidatos para gobernador, una contienda competitiva para el Congreso federal y una estrategia evidente de algunos republicanos para atraer independientes y votantes descontentos con el rumbo económico del estado.

Las elecciones primarias estatales serán el miércoles 9 de septiembre de 2026, luego de que el estado moviera la fecha para evitar conflictos logísticos con el fin de semana de Labor Day.

En Rhode Island existen boletas separadas por partido político. Los votantes afiliados al Partido Demócrata reciben la boleta demócrata y los republicanos reciben la republicana. Sin embargo, los electores pueden cambiar su afiliación política o desafiliarse antes de la elección. Un demócrata que quiera votar en la primaria republicana debe desafiliarse al menos 30 días antes de la primaria.

Hasta ahora, la carrera republicana más activa es la de gobernador.

Aaron Guckian, ex asesor del ex gobernador Don Carcieri, intenta construir una candidatura republicana moderada enfocada en responsabilidad fiscal, vivienda, salud mental y cooperación bipartidista. Durante el lanzamiento de su campaña habló repetidamente de “compassionate conservatism”, un mensaje diseñado para conectar con votantes moderados e independientes.

También compite Elaine Pelino, ex actriz y modelo residente en Smithfield, quien ha centrado su campaña en inmigración, reducción del gasto público y eliminación del impuesto estatal al Seguro Social. Pelino representa una línea más conservadora y populista dentro del partido.

El tercer candidato confirmado es Robert Raimondo, contador público y empresario que recientemente regresó al estado. Raimondo ha llamado la atención con una propuesta ambiciosa: eliminar el impuesto estatal sobre ingresos personales. También ha criticado duramente el manejo estatal de proyectos como el puente Washington Bridge y la pérdida de empresas importantes en Rhode Island.

La otra primaria republicana con competencia visible ocurre en el Segundo Distrito Congresional federal, donde dos candidatos buscan enfrentar al demócrata Seth Magaziner.

Victor Mellor, empresario y veterano del United States Marine Corps, ha alineado su campaña con temas asociados al movimiento político de Donald Trump, incluyendo inmigración, manufactura y energía. Mellor sostiene que Rhode Island necesita recuperar empleos industriales y fortalecer su relación con la administración federal republicana.

Su rival, Stephen Skoly, dentista y ex presidente del Rhode Island Center for Freedom & Prosperity, ganó notoriedad durante la pandemia tras demandar al estado por el cierre temporal de su práctica dental. Su campaña se enfoca en “medical freedom”, costos energéticos y derechos parentales en educación.

La boleta republicana también incluye hasta ahora a John Loughlin para vicegobernador.

Pero las ausencias también son parte importante de la historia política republicana este año.

Hasta este momento no aparecen candidatos republicanos oficialmente confirmados para attorney general, secretario de estado, tesorero general, el Primer Distrito Congresional federal ni para el Senado federal de Estados Unidos.

Ese vacío refleja las dificultades que todavía enfrenta el Partido Republicano para construir una estructura electoral competitiva en todo el estado. Aunque el aumento del costo de vida, los debates sobre impuestos y la polarización nacional han creado nuevas oportunidades políticas, Rhode Island continúa siendo uno de los estados más demócratas del país.

Aun así, estrategas políticos observan un cambio que hace pocos años parecía improbable: una primaria republicana con varias contiendas reales y candidatos tratando de ampliar la conversación política más allá de la base tradicional conservadora.

La gran pregunta ahora es si ese crecimiento en actividad republicana será suficiente para traducirse en competitividad electoral en noviembre o si, como ha ocurrido históricamente en Rhode Island, la verdadera batalla continuará definiéndose dentro de la primaria demócrata.