junio 1, 2026

Una cinta familiar revela los primeros pasos del Festival Dominicano en Rhode Island

Mientras limpiaba la casa de sus padres, el abogado José Batista, Jr. encontró una vieja cinta VHS con la fecha “14 de agosto de 1988” escrita a mano. Ordenó un reproductor por internet y, al verla, casi se cayó de la silla: el contenido era un video casero —en sorprendente buen estado— que mostraba la celebración del primer Festival Dominicano realizado en Providence, Rhode Island. Tenía apenas cuatro meses de nacido cuando su padre grabó esas imágenes. Treinta y siete veranos después, Batista subió el material a YouTube para que todos pudieran verlo.

Las imágenes muestran una comunidad vibrante y orgullosa: banderas tricolores ondeando, tambores resonando, trajes típicos, familias compartiendo comida y alegría en el Templo a la Música del parque Roger Williams. Durante décadas, esta escena vivió únicamente en la memoria colectiva. Hoy, por primera vez, puede verse, compartirse y conservarse.

Un desfile que se volvió tradición

Aunque no fue el primer festival hispano celebrado en el estado, el Festival Dominicano es el que más ha perdurado. Fue formalizado en 1989 por la organización Quisqueya en Acción, y desde entonces se ha celebrado cada verano sin interrupción, convirtiéndose en el evento hispano con más ediciones consecutivas en Rhode Island.

El desfile comienza en la calle Broad —arteria cultural de la comunidad dominicana en Providence— y culmina en el parque Roger Williams, donde continúa el festival con música en vivo, gastronomía tradicional, danzas folclóricas y actividades comunitarias. Más que una celebración, es una afirmación pública de identidad, arraigo y pertenencia.

Un eco de un legado anterior

La inspiración para este evento se remonta a 1979, cuando el activista Víctor Mendoza organizó el Festival Latinoamericano de la Música, considerado el primer festival hispano masivo en Rhode Island. También tuvo lugar en el parque Roger Williams, y reunió a miles de personas. Aunque no se mantuvo con los años, dejó una huella profunda y abrió el camino para las celebraciones culturales que vendrían después.

El video de 1988 fue filmado por José Batista, padre, durante una tarde soleada de verano. La cinta permaneció guardada por décadas en una caja familiar. Treinta y siete años más tarde, su hijo —el abogado José Batista, Jr.— la encontró, la digitalizó y la subió a YouTube. Gracias a las herramientas tecnológicas actuales, una memoria personal se transformó en patrimonio colectivo. Lo que comenzó como una grabación casera es hoy una pieza invaluable de la historia cultural de Rhode Island. Es, al mismo tiempo, un gesto íntimo y público: un padre que documenta, un hijo que preserva, y una comunidad que se ve a sí misma, más de tres décadas después, celebrando lo que aún perdura.

 El próximo Desfile y Festival Dominicano se celebrará el domingo 10 de agosto de 2025

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